Dentro de la micronimia, la toponimia urbana nos ofrece habitualmente preciosos datos del mundo religioso, civil o laboral que sirven para complementar análisis posteriores
Pieza del Palacio. Ya hemos hablado ampliamente sobre la tradición oral de este lugar. En 1714, en una relación de los bienes de la Casa de Alba en Navarra aparece citado este palacio junto a ciertos terrenos en Eulz, Larrión y Abaigar.
Se conserva en Artabia un documento fechado en 1823 y expedido en el Palacio de Eulz. Se hace costar que el pueblo de Artavia ha pagado los 22 robos de trigo que le corresponden y cuyo plazo terminaba el día de san Miguel (29 sept) Actúa de recaudador un tal Ramón de Larrión que probablemente fuera clérigo y natural de Eulz. En otro capítulo ya hemos comentado que el Diccionario de Madoz comenta que, en 1850, el palacio presenta un aspecto ruinoso.
Estalpea. Encima de la casa de Lutxi y Celes y actualmente corral. Es voz vasca que literalmente significa refugio y se utilizaba para designar a lo que posteriormente hemos denominado “cubierto”, es decir, un edificio auxiliar con techo pero sin paredes. En este cubierto, habitualmente solía echar la siesta el señor Laureano en una época en que se madrugaba extraordinariamente y no era habitual usar la cama para ese descanso.
El Txókolo(foto). Rincón en la calle de La Fuente, en la zona de casa Garraza, y que parece evidente su relación con la voz vasca “txoko”.
El Sol. También llamado El Sol de la Leonor” por la antigua residente en la casa de los Barandiarán-Lana, actuales dueños. Es la zona abrigada por la que se accede a la huerta de estos últimos y donde siempre había un tronco o alguna piedra utilizadas por gente del pueblo para estar un rato al abrigo, comentando las últimas novedades del tiempo, del campo o de las gentes. Recuerda fuertemente a la zona de la puerta sur de San Saturnino de Artajona que, igualmente era frecuentada por la gente y por su carácter protegido de las inclemencias era conocida como La Chofeta (brasero)
El Corral de los Borros. Perteneciente a la familia López-Villar, su nombre alude a un tipo de ganado hoy desaparecido, como ya hemos comentado en un artículo anterior, y que fue muy frecuente en Tierra Estella.
Korralandia. Corral de la familia Echeverría-Lana. Fue el lugar habitual en el que se acubilaban los rebaños que se quedaban en subasta las hierbas del pueblo hasta la construcción del actual Corral de las Ovejas. Igualmente, los pastores de esos rebaños también se alojaban en la casa de los propietarios del corral.
Entre los pastores que hicieron uso de Korralandia recuerdan a Eliseo Anocibar de Izurzu y con posterioridad a los pastores del conde la Unión, dueño del palacio de Cortes. Utilizaban las hierbas de Eulz cuando bajaban de su estancia en la sierra. Entonces, una parte del rebaño del conde herbagaba en los rastrojos de Eulz mientras el resto proseguía hacia otro destino. Igualmente, recuerdan que llegaban al pueblo provenientes de Urbasa y cuando lo hacían de Andía, utilizaban el trayecto de la Cañadica, mencionada en el capítulo anterior.
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